Riesgos de la Autohormonación y de las Cirugías sin control médico

Muchas hemos tomado hormonas para suprimir los caracteres sexuales masculinos (vello en el cuerpo, la nuez, músculos…) y hacer aparecer los femeni­nos. Lo hacemos para vernos más parecidas a como queremos ser. Al hacerlo queremos que nos deje de salir vello, que tomen forma nuestros pechos, etc. A veces también nos ponemos inyecciones de silicona en partes de la cara o del cuerpo. Debemos saber que al hacerlo, corremos riesgos.

Los cambios que producen las hormonas son gra­duales y lentos y dependerán de la edad en que em­pecemos a hacerlo. Pero a veces, por impaciencia, porque queremos cambios rápidos, nos sometemos a intervenciones arriesgadas.

 

Otras veces también tomamos dosis muy altas de hormonas, con pautas que nos dicen otras amigas y compañeras.

 

Pero lo que necesitamos cada una a nivel hormonal es distinto. Lo que le vale a otras no tiene por qué valerte a ti.

 

Lo mejor es que el tratamiento hormonal esté pres­crito y supervisado por un médico. De otro modo podrías tener problemas, desde aumento de peso y retención de líquidos hasta complicaciones de circu­lación de sangre, en la vesícula o tensión alta. Además valora lo siguiente:

  • Las hormonas pueden tener efectos secundarios
  • Una dosis no adecuada para ti puede provocar im­potencia. Valora si esto es importante para ti, en tu trabajo y en tu sexualidad. Al iniciar el tratamiento, la erección tiende a desaparecer, y después habrá que estimularla constantemente. La intensidad de tus orgasmos también se puede ver alterada

 

Tratamientos hormonales e interacciones con el tratamiento antirretroviral

Las hormonas pueden interactuar con la medicación del VIH que incluya fármacos de las familias de los inhibidores de la proteasa y de los no análogos de nucleósido. Esto es así porque esos medicamentos y las hormonas compiten por utilizar la misma vía hepática de metabolización. Conviene consultar con nuestro medico si estamos realizando los dos tratamientos.

Acumulación de efectos adversos

Tanto la terapia para el VIH como el tratamiento hormonal tienen efectos secundarios en el metabolismo, y pueden dar lugar a tres tipos de problemas en común: anomalías en la glucosa ( puede derivar en diabetes) , alteraciones de lípidos ( presión arterial y perjudicial para el corazón) y complicaciones derivadas de trombosis.