No te equivoques, la silicona líquida inyectada puede matar a muchas mujeres cada año, y desfigura a aún más.

La causa mas común de muerte inmediata tras una inyección de silicona es el rechazo inmunológico, que provoca que los pulmones se inunden con fluidos, o una embolia pulmonar.

Una forma de reducir los riesgos y utilizarla de forma segura es no usarla.

Esta práctica es muy habitual y muchos casos derivan en la muerte. Tenemos que tener en cuenta que la silicona es una sustancia ajena en nuestro cuerpo. Existen también otro tipo de implantes con los que hay que estar alerta: los implantes de mama, faciales y corporales.

La silicona es una sustancia extraña en el cuerpo, suele acabar dando problemas y es difícil sacarla después.

Inyectarse silicona líquida y otras sustancias sin control médico puede provocar:

  • Obstrucción de vías sanguíneas, venas y arterias, pudiendo causar incluso la muerte
  • Desplazamientos y grumos de la sustancia, general­mente hacia los tobillos, o deformando tu cara
  • Acorchamiento de la piel que puede provocar ne­crosis (muerte del tejido)
  • Quistes y ulceraciones

Nunca te inyectes silicona directamente bajo la piel.

Recuerda que compartir jeringuillas para la hormonación o para la silicona es de muy alto riesgo para que se transmita el VIH y la Hepatitis C.

Aunque ya te estés hormonando por tu cuenta o te hayas realizado cirugías o inyecciones, no es tarde para que te vea un especialista. Tanto si te sientes bien como si crees que algo no funciona por tu hor­monación o tus cirugías. Se trata de evitar problemas en el futuro.

Las decisiones que has tomado hasta ahora las has hecho con la información y los recursos que tenías. Utiliza ahora, con paciencia, todos los que tienes a tu disposición para que todo vaya bien.