La identidad sexual es la creencia íntima que tiene cada persona de ser hombre o mujer. A la hora de decir si somos hombres o mujeres, esto es lo que cuenta y no el sexo biológico.

La transexualidad tiene lugar cuando la identidad sexual y el sexo biológico no concuerdan.

El rol de género lo forman todas aquellas cosas que hacemos y decimos para mostrar al mundo nuestro género, es decir, en qué grado nos mostramos como mujeres u hombres. La identidad de género es la incor­poración personal y manifestación de dichos roles.

Así en nuestro caso, como mujeres trans:

  • Nuestro sexo biológico es el de varón
  • Nuestra identidad sexual es femenina y por tanto somos mujeres
  • Nuestro rol de género se corresponderá con nuestro género femenino. Según cuál sea nuestra personalidad, tendremos un comporta­miento más masculino o más femenino; puede ocu­rrir que decidamos mostrarnos femeninas y como mujeres sólo cuando hacemos trabajo sexual, y ocultarlo más, por ejemplo, a nuestras familias, en otros trabajos, etc. Las personas decidimos dónde y en qué situaciones nos desenvolvemos de una u otra forma
  • Como sexo y género son cosas distintas, también se puede ser mujer sin mostrarse femenina, inde­pendientemente de que seamos o no transexuales. ¡Hay muchas formas distintas de ser mujer!
  • Nuestra orientación sexual será la heterosexual si nos gustan los hombres, homosexual (lesbiana) si nos gustan las mujeres y bisexual si nos gustan hombres y mujeres.